La traducción o la vida

De prioridades, dilemas, aciertos y equivocaciones

Archivar en la categoría “Gestión tiempo”

Happy Mondays

yo puedo con el lunes

¡Puedo con el lunes!

Como no he ido a #Lenguanding y me muero de envidia, quería desviar la atención con esta nueva ocurrencia mía: los ¡Happy Mondays!

Veréis, soy de esas a las que los lunes se le hacen muy, muy cuesta arriba. Aunque me levante igual de temprano y haga la misma rutina (duchita, yoga matutino, desayuno completo…), cuando me pongo delante de mi amigo Trados, hay algo que me empuja a levantarme de la silla, una voz interior que me repite, con tono horripilante:

La pila de los platos sucios llega hasta el techooo.

No has hecho la compraaaa.

Tienes la lavadora por poner, pero es que ni siquiera has doblado la anterioooooor…

colada

La colada que no me deja trabajar

Y cosas por el estilo. Curiosamente, todas estas tareas “pendientes” me la traen al fresco me dan igual el resto de días de la semana. Debe ser porque los lunes me siento culpable por no haber hecho nada en todo el fin de semana. Porque no, yo el fin de semana no me dedico a limpiar ni a solucionar asuntos pendientes, sino a disfrutar.

Así que los lunes, mi productividad caía de tal forma que, normalmente, acababa el día con más cosas pendientes de las que tenía al empezar. Un desastre.

Por eso, hoy, dentro de mi plan maestro para incluir en mi rutina y en el mejor momento posible todas aquellas cosas que tengo que hacer y que siempre voy dejando hasta que ya es demasiado tarde, he decidido que los lunes van a ser para hacer recados, limpiar la casa y dejar limpia (o lo más limpia posible) mi lista de tareas pendientes.

vencido lunes

Mi nuevo lema

Creo que es importante que los que trabajamos en casa aprovechemos la oportunidad de organizarnos según nuestros “biorritmos” (llamadlo como queráis). Es decir, que, por ejemplo, trabajemos cuando más productivos somos, aunque sea a las 4 de la mañana, y organicemos el resto de cosas que tenemos que hacer de acuerdo a lo que “nos pide el cuerpo”, siempre dentro de nuestras posibilidades, claro. De esta forma, todo nos costará mucho menos, sentiremos menos culpa por no hacer lo que debemos hacer y, de hecho, conseguiremos hacerlo todo y ser más felices.

Como plan no está mal, ¿no?

Anuncios

Gestión del tiempo: ¡aquí hay tomate!

Como sabéis, queridos lectores, conseguir una gestión más eficaz del tiempo es una de mis obsesiones vitales, y una de las técnicas que (para mi gusto) mejor lo consigue es la archifamosa Pomodoro.

A los que no la conocéis, os diré que se basa en la aplicación de descansos de 5 minutos por cada 25 minutos de trabajo, con un descanso más largo de 15 minutos cada 4 períodos de trabajo. Debe su nombre a esos relojes avisadores que hay en casi todas las cocinas del mundo. Se conoce que en la casa del inventor de este método el que había tenía forma de tomate. Podéis investigar más sobre el origen del pomodoro, su inventor, etc., pero a mí lo que me interesa es su aplicación práctica, así que vamos a ello:

¿Por qué creo que el pomodoro es el mejor amigo del autónomo?

PomodoroAunque es una técnica muy interesante para cualquiera que haga un trabajo intelectual, el autónomo que trabaja en casa es la mejor “presa” para el pomodoro. Evita la fatiga intelectual, visual, postural y vital que produce estar horas y horas delante de un ordenador pero, además, nos permite ir adelantando esas “cosillas” que siempre hay que hacer por casa. Eso sí, hay que ser disciplinado, porque es muy fácil ignorar al relojito o decir “en cuanto acabe esto” y, de repente, darte cuenta de que han pasado dos horas.

Si por el nivel de concentración que requiere nuestra tarea o cualquier otro motivo los intervalos se nos hacen demasiado cortos, podemos juntar dos pomodoros y hacer un descanso más largo, o podemos cambiar por completo los períodos de trabajo y descanso pero, si queremos que sea efectivo, debemos mantener la filosofía del método, haciendo descansos regulares.

Yo sigo los períodos estándar, pero cuando trabajo con alguien más suelo juntar dos (se pasa el tiempo más rápido). Los días que tengo trabajo de traducción no me cuesta aplicar las pausas, porque uso Trados y me es muy fácil encontrar el punto en el que parar. Sin embargo, cuando me estoy peleando con alguna página web o con las redes sociales, se me va el tiempo sin sentir. Y ahí es donde entra la funcionalidad de la aplicación que usemos para gestionar nuestros pomodoros:

¿Qué pomodoro usar?

Disponibles hay infinidad, tanto de escritorio como para el móvil.

Yo he probado muchos (incluso un día probé a usar el relojito de verdad, pero hacía demasiado ruido), y al final me he quedado con Clockwork Tomato. A todos los demás les he encontrado pegas, pero este me ha convencido porque, además de ser totalmente configurable y funcionar bien (parece una obviedad pero no, no lo es), avisa cada 3 minutos cuando ignoras el cambio de ciclo. Me viene genial cuando estoy tan metida en la tarea que no me doy cuenta de que ha sonado.

Por supuesto, la gestión eficaz del tiempo no sólo depende del pomodoro, ni siquiera está en nuestra mano en muchas ocasiones, pero creo que tener un buen pomodoro es imprescindible

Un momento, que me toca descanso…

para ser más productivos y, a la larga, mucho más felices, porque aprovechar mejor nuestro tiempo de trabajo hará que podamos disfrutar de más tiempo libre (o ganar más dinero en el mismo tiempo, eso ya cada uno).

¿Qué hago en los descansos?

maxNo vale usar los descansos para ver las redes sociales o jugar al Candy Crush. El típico “es que me relaja” no vale, porque de lo que se trata es de levantarse de la silla y descansar la vista, además de la mente. Podemos aprovechar los descansos para hacer estiramientos, pero yo siempre aprovecho para fregar, hacer la cama, limpiar el baño del gato (cuanto más trabajo tengo más limpia está mi casa, Mari) o salir a la terraza a regar las plantas, que además viene muy bien para que me dé un poco de solete alicantino. Y un planazo es siempre achuchar a mi gato.

Yo intento sentarme a trabajar nada más terminar de desayunar o comer y aprovecho el primer descanso para lavarme los dientes, el segundo para recoger la mesa… Es un pelín guarrada, pero me funciona, porque si me pongo a recoger antes de trabajar, ya que estoy friego, ya que estoy limpio la cocina, barro, pongo una lavadora…

¿Hay otras alternativas?

Por supuesto. Hay un método natural y sanísimo que consiste en beber mucha agua. Claro, a cada ratito tienes que levantarte sí o sí para ir al baño 🙂 (éste es de un profesor de la universidad). Yo no lo hago porque mis riñones están en plena forma y si bebiera agua mientras trabajo, directamente no podría trabajar.agua

Otro método (by @xosecastro) consiste en levantarse sistemáticamente cada vez que te llamen por teléfono y aprovechar para relajar los ojos. Claro, si no te suelen llamar mucho, ésta no funciona.

En cualquier caso, la mejor receta para conseguir mayor productividad es no agotarse, tanto en el corto como en el medio y largo plazo. Cada uno tenemos nuestros trucos y los que sirven para unos no tienen por qué servir para otros. ¿Cuál es el vuestro?

Navegador de artículos